shame en Chile: Jóvenes legendarios
- 16 jun
- 2 min de lectura

Homero Ramírez | Martes 16 de junio 2026
Fotogradías: Sebastian Umaña
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Después de poco más de una década en los escenarios, los londinenses shame debutaron en Chile con un concierto de 70 minutos (y de gastar energía de principio a fin).
Fue después de la presentación de los chilenos Hesse Kassel, un show aplaudido por la banda inglesa, pues Charlie Steen reconoció haber piscoleado con ellos, “la mejor banda que hemos escuchado en mucho tiempo”, y les agradeció haber calentado motores en una noche que sería histórica.

Los nacionales, liderados por el virtuoso Renatto Olivares, a momentos saxofonista, armaron una atmósfera noise que conquistó a los presentes, que sin duda querían otra canción. Pero el tiempo apremiaba, era limitado, y solo optaron por “Sancho Plagio”, “Pornomiseria”, la extensísima “A. Latur” y “¿Qué hay en la caja?”.
Ya en el número principal, una producción de Stgo Fusión, salvo “Adderall” -que supuso una pausa de calma y karaoke-, los del sur de Londres encontraron en sus fanáticos una respuesta brutal a su propuesta: moshpits, toda la cancha del Club Chocolate moviéndose cual ola, gritos desaforados y una cercanía llena de respeto con Steen, un vocalista que confió al punto de terminar lanzándose a las primeras filas.

El concierto arrancó al ritmo de “Axes of Evil”, y el “Cutthroat” (2025) fue el esqueleto de la noche, por lo que se cumplió la consigna de la gira de presentarlo prácticamente de principio a fin. Entre medio, aparecieron piezas de “Songs of Praise” (2018), “Drunk Tank Pink” (2021) y “Food for Worms” (2023), los álbumes que edificaron su fanbase a lo largo del mundo.

Desde “Six Pack”, que comenzó con el público agachado y que terminó en descontrol, pasando por “Born in Luton” cual declaración de proncipios, hasta “One Rizla” y “Cutthroat”, una doble despedida en la que Steen estimó que “en dos canciones se puede hacer mucho aún”, la noche de lunes quedó tatuada en quienes decidieron disfrutarlo por completo.

Eddie Green, Sean Coyle-Smith, Josh Finerty y Charlie Forbes completan la banda, pero Steen es la gran estrella, quien destaca a todo momento por su sencillez y su entrega sobre el escenario. Chile ya recibió a los Viagra Boys, a Turnstile, a los IDLES y ahora a shame, otra joya del post-punk. A falta de los Fontaines D.C., que vaya que se han hecho esperar, el estilo definitivamente ya entró en los corazones chilenos y llegó para quedarse.

shame deslubró en su primer encuentro con Chile. Fue una ráfaga, una guerra, un desahogo, un grupo de jóvenes leyendas del under que -en su prime y cuando el mundo los está validando- le dieron el mejor posible inicio de semana a sus fans, en medio de un momento del año en el que no abunda la música en vivo, pero toca aferrarse a estos grandes momentos.










