Lollapalooza Chile 2026 - Día 1: energía, pop masivo y guitarras que marcaron el inicio del festival
- 14 mar
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Agustina Salinero | Sábado 14 de marzo 2026
Fotografías: @lukascruzat
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La primera jornada de Lollapalooza Chile 2026 encendió el Parque O’Higgins con una mezcla de estilos que confirmó la diversidad del evento: desde el punk acelerado hasta el pop contemporáneo de estadio. Bajo un intenso calor y con miles de asistentes recorriendo los distintos escenarios, el festival comenzó con presentaciones que dejaron claro que la edición de este año apostó por combinar nuevas figuras con nombres ya consolidados dentro de la industria global.
Uno de los primeros momentos destacados llegó con el quinteto británico Bad Nerves, quienes inauguraron la presencia internacional en el Banco de Chile Stage con un show explosivo. Autoproclamados exponentes del “power pop de garage”, los londinenses ofrecieron un set frenético, encadenando canciones sin pausas y manteniendo una intensidad constante. La banda, que había visitado Chile apenas meses atrás como invitados de Green Day, volvió a demostrar que el punk rock sigue encontrando un público fervoroso en el país. Su velocidad, actitud y riffs directos lograron encender a los asistentes incluso en una de las horas más calurosas del día.

Más tarde fue el turno de LANY, quienes llevaron su característico pop sentimental a uno de los escenarios principales. El proyecto liderado por Paul Jason Klein combinó clásicos como “ILYSB”, “I Don’t Wanna Love You Anymore” y “Thick and Thin” con material reciente, incluyendo “When Did You Stop Loving Me?”, estrenada apenas horas antes de su presentación. Uno de los momentos más cercanos del show ocurrió durante “XXL”, cuando Klein bajó del escenario para caminar entre el público, tomarse fotografías y compartir directamente con los fanáticos de las primeras filas, reforzando la conexión emocional que caracteriza a la banda.

La jornada también tuvo espacio para la crudeza del post-punk con el paso de Viagra Boys en el Alternative Stage. Liderados por la desbordante presencia de Sebastian Murphy, los suecos transformaron el escenario en una descarga de distorsión, bajos hipnóticos y saxofones que irrumpían como sirenas urbanas. Canciones como “Punk Rock Loser”, “Research Chemicals” y “Return to Monke” desataron un mosh inmediato en las primeras filas, mientras Murphy interactuaba con el público con su irreverencia habitual, incluso levantando una cerveza y brindando con los asistentes en medio del caos controlado.

En contraste, el sonido elegante y oscuro de Interpol entregó uno de los momentos más sólidos del día. El grupo neoyorquino liderado por Paul Banks ofreció un show preciso y sin excesos, centrado en las canciones que han marcado más de dos décadas de carrera. El repertorio incluyó momentos clave como “Obstacle 1”, “Evil”, “Slow Hands” y “Rest My Chemistry”, mientras que el cierre con “Roland” y “PDA” confirmó por qué el conjunto sigue siendo uno de los referentes del rock alternativo del siglo XXI.

Antes del cierre pop de la jornada, el Alternative Stage vivió uno de los momentos más intensos del día con la presentación de Tom Morello. Tras rendir homenaje a Víctor Jara y al ex presidente Salvador Allende, el guitarrista convirtió el escenario en un espacio de resistencia y memoria. El show comenzó con “Soldier in the Army of Love”, encendiendo de inmediato a los fanáticos que esperaban escuchar parte del repertorio ligado a su historia con Rage Against the Machine.

La presentación se sostuvo en la reconocida destreza técnica de Morello, uno de los guitarristas más influyentes del rock contemporáneo. Sin embargo, el público aguardaba especialmente por los clásicos que marcaron su trayectoria. Así, el músico repasó canciones emblemáticas como “Guerrilla Radio”, mientras el Alternative Stage se convertía en un coro colectivo que celebraba su legado dentro del rock político y combativo.

El momento más emotivo llegó cuando interpretó “Like a Stone”, tema de Audioslave que Morello dedicó “en homenaje a Chris Cornell”, recordando al fallecido vocalista de la banda. Hacia el cierre, el guitarrista liberó la descarga final con “Killing in the Name”, clásico absoluto de Rage Against the Machine, donde el público chileno asumió el rol vocal que originalmente pertenece a Zack de la Rocha, transformando el final del show en uno de los momentos más potentes de la jornada.

El broche de la noche quedó en manos de Sabrina Carpenter, quien debutó en Chile con una presentación que por momentos se sintió como una fecha completa de su propia gira. La artista estadounidense transformó el escenario en un espectáculo visual cuidadosamente diseñado, donde cada canción funcionó como parte de una narrativa pop con identidad propia. Desde el inicio con “Busy Woman” hasta éxitos como “Taste”, “Feather” y “Espresso”, Carpenter demostró que su propuesta no solo se sostiene en hits, sino también en una puesta en escena que mezcla humor, teatralidad y cercanía con el público.
Uno de los momentos más comentados llegó con el estreno en vivo de “Never Getting Laid”, interpretada por primera vez durante esta presentación, un gesto que la propia cantante describió como un regalo especial para el público chileno. Más adelante, “because i like a boy” cerró uno de los segmentos más emotivos del concierto con fuegos artificiales que iluminaron el parque, mientras miles de voces acompañaban cada verso.
Así, el primer día de Lollapalooza Chile 2026 dejó claro que el festival sigue funcionando como un punto de encuentro entre generaciones, estilos y formas de entender la música en vivo. Entre guitarras incendiarias, pop de escala global y propuestas alternativas, la jornada inicial marcó el ritmo de un fin de semana que promete seguir escribiendo nuevos capítulos en la historia del festival en Santiago.









