Bad Nerves en Lollapalooza Chile 2026: velocidad punk y energía sin pausa
- hace 6 días
- 2 Min. de lectura

Agustina Salinero | Sábado 13 de marzo 2026
Síguenos en todas nuestras redes sociales como @allaccesscl
La presentación de Bad Nerves en Lollapalooza Chile 2025 fue uno de los momentos más intensos de la jornada temprana del festival. El quinteto londinense inauguró la presencia internacional en el Banco de Chile Stage con un show que capturó desde el primer minuto la esencia de su propuesta: canciones cortas, guitarras veloces y una actitud punk directa que no dejó espacio para pausas innecesarias. En medio de una de las horas más calurosas del día, la banda logró transformar la explanada del Parque O’Higgins en un verdadero punto de encuentro para los fanáticos del rock más crudo.

Autoproclamados exponentes del “power pop de garage”, los británicos desplegaron un set frenético que fue encadenando canciones sin respiro. El concierto abrió con “Baby Drummer”, que debió reiniciarse tras un pequeño ajuste técnico, pero que rápidamente marcó el tono de lo que vendría: un show cargado de velocidad y guitarras filosas. A partir de ahí el grupo avanzó con temas como “Don’t Stop”, “Palace” y “Plastic Rebel”, confirmando que su fórmula de melodías pegadizas y espíritu punk funciona con la misma intensidad sobre un escenario de festival.

El ritmo del concierto se mantuvo alto con canciones como “Electric 88”, “Radio Punk” y “Television”, piezas que reflejan la estética sonora de la banda: riffs rápidos, coros inmediatos y una ejecución que privilegia la energía por sobre cualquier artificio. El público respondió con entusiasmo, generando los primeros saltos y pogos de la jornada mientras el grupo mantenía una dinámica constante, casi sin detenerse entre canción y canción.

En el tramo final del set aparecieron cortes como “New Shapes”, “Antidote” y “The Kids Will Never Have Their Say”, antes de encarar la recta final con “Loner”, “You’ve Got the Nerve” y “Can’t Be Mine”. El cierre con “Dreaming” terminó de consolidar un show que, en poco más de media hora, dejó claro por qué el punk rock sigue encontrando un público apasionado en Chile.









