Alesana en Chile 2026: Nunca fue una fase, siempre fue “la fase”
- hace 9 horas
- 2 Min. de lectura

Homero Ramírez Leiva | Miércoles 25 de febrero 2026
Fotografías: Luis Marchant
Síguenos en todas nuestras redes sociales como @allaccesscl
Noche histórica en el Teatro Coliseo. Ante poco menos de un millar de fanáticos, Alesana se presentó por séptima vez en Chile y desató la locura de cada presente durante una hora y media.
La cita era muy especial, pues el menú indicaba que “The Emptiness” (2010), su tercer álbum, iba a ser interpretado en su totalidad. Y la promesa se cumplió, con una audiencia comprometida con cada una de las letras del disco inspirado en Annabel Lee de Edgar Allan Poe.

A medida que pasaban los minutos, aquella cancha del Teatro Coliseo se fue convirtiendo en una ola, pues comenzaron los circle pits, el canto desgarrador y los saltos sin reglas. Era una fiesta del recuerdo y Dennis Lee lo notó cuando se dirigió a los “emos old school”.
Durante el primer set, un clímax tras otro: “Curse of the Virgin Canvas”, “The Artist”, “The Murderer”, “Hymn for the Shameless”, “The Thespian”, “To Be Scared by an Owl” y, por supuesto, “Annabel”. Lo vivido en el recinto que está al frente del Palacio de La Moneda tiene el carácter de épica irrepetible, porque es distinta una gira de grandes éxitos a la posibilidad de oír un álbum de principio a fin, en toda su plenitud y grandeza, con una vigencia ineludible.

Entre el gutural de Lee y la voz melódica de Shawn Milke, Alesana (por “Alice” in Wonderland, y “Annabel”) es un vaivén de emociones que suben y bajan, es una ejecución perfecta de quienes se reconocen “nerds porque toda nuestra música se inspira en libros”, y también es una familia de verdad, con promesa cumplida a los más fieles de salir a compartir con ellos post show. En las rejas del teatro, se pudo apreciar esa simbiosis entre quienes admiran y quienes viven con más ganas gracias a ese aprecio tan genuino.

Si bien imprimieron solo el Emptiness en el setlist, igualmente agasajaron a los suyos con una tríada de clásicos que desemboca en “Apology”, según describieron “la primera canción de nuestro primer EP”. Exactamente donde nació todo, allí por 2005 cuando se publicó “Try This With Your Eyes Closed”, el inicio de una aventura post hardcore de dos décadas.

Alesana no es una banda mainstream. En los festivales no cierra ni encuentra su espacio en lo alto de los carteles. No “reventó” mundialmente como Bring Me the Horizon o Pierce The Veil, pero su vinculación con Chile es tan especial que sí llegó a trascender generacionalmente, a volver siempre que tiene una gira en el camino, y a abrazarse mutuamente entre la ira de Lee y el ángel de Milke, un número de culto por dónde se le mire.

Y en este concierto, o bien ópera rock, que de paso sirvió de epílogo de la visita doble de My Chemical Romance, primó el concepto de que “nunca fue una fase”, que incluso lo parafrasearon desde el escenario. Definitivamente siempre fue “la fase”. Y entre muchísimo calor y semblantes de total satisfacción, tanto arriba de la tarima como abajo, punto final a un martes para la historia.









